martes, 5 de julio de 2011

ALICATES DE VIDRIO

Presentan mucha variedad por el tipo de boca con la que tocan el vidrio, pero cabe diferenciar dos grandes tipos:
                               
Abre-vidrios 

Nos sirven para cortar las planchas o los trozos grandes de vidrio, en cortes rectos. Las bocas son anchas y suelen tener remates de goma, para sujetarse bien al vidrio. Tras pasar la herramienta de corte, se hace con la boca de los alicates una ligera presión para que el vidrio se abra por la línea de corte marcada, separándose en dos trozos.


                                                                                                                                         
Para los trozos de vidrio más pequeños esta otra herramienta se hace más manejable, y también nos permite abrir y separar los cortes en semicírculo. La pieza negra rectangular de plástico de la parte superior tiene una marca en vertical que ha de hacerse coincidir con la línea de corte (previamente marcada con el corta-vidrio), por donde hemos de abrir el vidrio…








Muerde-vidrios.

Se usan para “morder” o tronzar el vidrio, lo que nos permite perfilar el corte de
piezas pequeñas de vidrio y así ajustarlas al modelo o plantilla que seguimos.  Las
de boca muy fina nos van a permitir perfilar con mucha precisión la pieza, a base
pequeños “mordiscos” directamente al frente de la pieza de vidrio.


                   
También es conveniente hacerse con estas otras que, con dos ruedas de corte, muerden de lado el vidrio y se manejan a modo de tijeras. Las hay con o sin saquito de tela para recoger los desperdicios, lo cual no es esencial, y se suelen emplear en mosaico.







     


lunes, 4 de julio de 2011

CORTADOR DE VIDRIO





Es la herramienta manual fundamental con la cual cortaremos el vidrio, por lo que es importante es que nos sea cómoda a la hora de asirla con la mano. 

Las hay de tres tipos según sea su forma y la forma de agarrarlas para su manipulación: 

El cortavidrios de tipo lápiz: sea con mango de madera, metálico o acrílico:
   

El de tipo pistola,


El de tipo pera.



El cortador de vidrio se compone, en esencia, de dos partes: la CABEZA y el  CUERPO o mango.
La cabeza de la herramienta contiene la rueda de corte o rulina, que suelen ser de carbono.

La rulina o rueda de corte es la pieza con la que realizamos el corte del vidrio, y las hay para realizar distintos cortes según el grosor del vidrio a cortar. Por eso hay herramientas con una única rulina y herramientas con una roseta que contiene varias, para cortar diversos grosores de  vidrio. A nosotros nos bastará la herramienta sencilla con una rulina para cortar vidrio de 3mm de grosor.
El cuerpo o mango de la herramienta puede tener o no incorporado un depósito de aceite. Si lo tiene, no tendremos que andar humedeciendo la cabeza de corte en aceite; y si además es acrílico o translúcido,  nos permitirá verificar fácilmente el nivel del aceite.

Para rellenarla (si es que tiene deposito) se desenrosca la tuerca de apertura, se vierte el aceite de corte en el deposito, ayudandote de la pipeta, y se enrosca para cerrarlo. Si no dispone de depósito interno en el mango, su uso es algo mas engorroso, pues deberemos mojar muy bien la rulina en aceite antes de ejecutar el corte de vidrio.

No obstante, para guardar y dejar descansar la herramienta cuando no se utiliza  (tenga o no deposito en el mango), es conveniente mantenerla en vertical dentro de un recipiente que la sostenga, de forma tal que la rueda de corte descanse  siempre abajo, sobre un algodón bien impregnado del mismo aceite de corte. Recuerda que la finalidad es mantener la rueda de corte de la herramienta suficientemente lubricada y que la herramienta se utiliza siempre con aceite de corte, nunca sin aceite.

                                 


BARNÍZ DE ACABADO.



Con la finalidad de proteger de la oxidación el estaño patinado y darle cierto lustre al proyecto realizado, se aplica finalmente un barníz antioxidante de vidrieras.


Se venden en el comercio productos especializados, que tienen como ingredientes básicos la lanolina o la cera de carnauba. Tambien los hay acrílicos para metales. Los hay en sólido, líquido y en formula en aerosol. 

En sólido están las ceras autobrillantes para la carrocería de los coches, pero no son cómodas ni fáciles de aplicar y lustrar.

Las formulas líquidas son, a nuestro juicio, las mas cómodas y baratas. Se aplican con mas precisión mediante un pincel, tratando de no impregnar inutilmente el vidrio. Para no desperdiciar material, pondremos sólo un poco en un pequeño recipiente, porque el sobrante no se reutilizará. Impregnaremos todas y cada una de las líneas de soldadura, por todas las caras del proyecto, tanto por dentro como por fuera. Hay que dejarlo secar muy bien, sin retirar sobrante, por lo menos 24 horas antes de pasar a pulir con un papel de cocina o un paño fino.

Las formulas comerciales que venden en aerosol resultan muy cómodas pero son mas caras. Ademas hay que tener cuidado de no salpicar mas de la cuenta el entorno cuando rociamos el objeto (para ello usa pantallas de cartón) y de no inhalarlo.

Utilizaremos para aplicarlos siempre la bata, los guantes y en su caso mascarilla.


LIQUIDO DE SOLDAR.


Para adherir una pieza con otra por medio de soldadura es requisito imprescindible para la calidad de la soldadura que las partes a unir estén perfectamente limpias, por lo que es preciso aplicar un flux que hace desaparecer la oxidación y las impurezas que aparecen durante el proceso de soldado.

Se encuentran en el comercio ya preparadas muy distintas formulas, a base de pez, sal amoniaco, estearina, colofonia, acido clorhídrico o muriático; unas veces forma sólida (pasta), en gel e en líquido (bajo la denominación de “aguas para soldar”). Yo me fabrico mi propio flux de soldadura diluyendo un acido en agua, y no he utilizado nunca un flux en pasta o gel de los que tienen los fontaneros.

Para usarlo (y no desperdiciar el flux), pondremos tan sólo una pequeña cantidad de flux en un recipiente muy pequeño (como la tapa metálica de un bote de vidrio o incluso el tapón plástico de una botella de refresco); ahí mojaremos la punta del pincel, y lo extenderemos por la cinta de cobre de las piezas de vidrio contiguas, cuyas juntas vamos a unir con soldadura.

Aplicado el flux, posamos la punta del soldador sobre la varilla para recoger una pizca de estaño, y la depositamos colocando la punta del soldador  sobre las juntas a unir. Posteriormente, tras las gotas que garantizan la junta, añadiremos mas estaño. Es  importante que las juntas esten bien impregnadas de  líquido de soldar.

Al ir haciendo la soldadura, veremos como el pincel ensuciará el flux liquido del recipiente. Si está realmente muy sucio o si se nos agota, rellenaremos tantas veces como sea necesario el recipiente con mas flux limpio. Atención: nunca introduciremos el pincel directamente en el bote donde almacenamos el flux, pues ensuciaríamos y estropearíamos todo el líquido. 

Una vez terminada la labor de soldadura, tiraremos el sobrante del  flux usado sucio, sin reutilizarlo ni mezclarlo nunca con el flux limpio, por perder éste sus propiedades.


ESTAÑO.



Se utiliza el estaño 60/40, es decir en aleación de 60% estaño y 40% plomo.

El estaño puro funde a 232ºC, y el plomo a 327ºC; sin embargo la aleación de estos dos metales (con mezcla 60-40) funde a una temperatura de 190ºC.  Su empleo en soldadura exige emplear flux o líquido de soldar y, por supuesto, observar especiales medidas de protección.

Asimismo hay que tener cuidado con el plomo como material, especialmente en  aquellos objetos destinados a que se toquen con la mano y destinados a los niños. Para aquellos artesanos concienciados con el medio ambiente, decir al respecto que se vende una soldadura de un estaño sin plomo, asi como bobinas de estaño con "alma" de resina que no precisan del uso de flux o  líquido se soldar.

El estaño 60/40 se puede comprar en forma de varillas, o de bobina, y se vende por peso, en kilos.  

Nosotros preferimos las varillas 60/40  de grosor de 3 mm, las mas finas, o en su defecto las de 4 mm, y no las varillas más gruesas de 6 mm. La cuestión es que a la hora de soldar preferimos ir derritiendo paulatinamente, muy poco a poco, y así no desperdiciar materiales.

Ademas para soldar las varillas nos resultan más cómodas de manipular en la mano que el alambre de las bobinas 60/40, que aunque suelen ser mas finas de hilo (de 1 o 2 mm de grosor) se hacen menos manejables.

PATINA COBRE Y/O NEGRA.



Las pátinas de metales constituyen todo un mundo, pues hay infinidad de recetas para muy distintyos acabados conforme al metal que se quiera tratar. Por tanto, hay que hacerse con una pátina especial para estaño, ya que las hay para muchos otros metales y no nos serviría.

La función que tiene la pátina es el envejecido artificial del estaño, es decir, el cambiar inmediatamente el color del estaño, actuando por oxidación del mismo. La otra opción  posible sería dejar el estaño tal cual, y dejar que se oscurezca y envejezca de forma natural con el paso del tiempo.

La pátina para estaño puede ser de color marrón o de color negro, siendo ésta última la más utilizada, por dar un mejor resalte a los colores del vidrio.

Para aplicarla, usaremos como protección la bata, guantes de latex y mascarilla. Pondremos un poco de pátina en un pequeño recipiente, donde mojaremos la punta del pincel, e iremos aplicándola impregnando una a una todas las uniones de soldadura. La pátina hay que darla por todas las caras, por dentro y fuera, del proyecto artístico. Según la vayamos aplicando veremos que inmediatamente el color del estaño cambia, oscureciéndose por la oxidación. La aplicaremos impregnándo bien todas las líneas de soldadura de estaño, cuidando de no manchar el vidrio, y secándo los excesos con papel absorbente de cocina o un paño. Luego lo dejaremos secar al aire, al menos 12 horas.

ACEITE DE CORTE.


Para cortar el cristal hay que utilizar un aceite de corte como lubricante. Su función es lubricar la superficie del vidrio (impidiendo que los restos y astillas se dispersen) y la rulina o rueda de corte (alargando la vida de la herramienta al evitar que se le adhieran restos), a la vez que alivia la presión y la fricción que se producen en la acción del corte.

Aunque se venden ya listos para el uso unos preparados comerciales, normalmente solubles en agua, siempre se puede comprar en un almacen de droguería la parafina liquida, que es su componente esencial, y usarla tal cual o diluida con un poco de disolvente o keroseno. Hay quienes incluso utilizan directamente cualquier aceite comestible barato, como el de girasol; o quienes prefiren directamente el aceite corporal infantil (basicamente 100% parafina líquida).

Según el tipo del cortador de vidrio que utilicemos, rellenaremos el depósito del mango con el aceite, o bien pondremos un poco de aceite de corte diluido en un pequeño recipiente, donde en el fondo dejaremos bien mojado de aceite un algodón, y donde impregnaremos por contacto la rulina o rueda de corte.

CINTA DE COBRE.




Es una fina cinta de cobre cuya cara inferior (que puede ser de color cobre, negra o plata) es siempre adhesiva. La cinta se pega por los cantos ya pulidos y por los bordes de las piezas de vidrio y se bruñe. La función de la cinta es permitir la posterior unión o ensamblaje de las distintas piezas de vidrio encintadas con ella, mediante la soldadura de estaño.
  
Las cintas, normalmente importadas de USA o Canadá, se venden en rollos de 36 yardas (unos 33 metros de longitud).

La cinta de cobre es de distinto grosor o espesor, que se expresa en el sistema de medidas americano milipulgadas cuya correlación con el sistema métrico internacional es 1,00 mil = 0,025mm., y 1,25 mil = 0,032mm).

Hay diferentes marcas, pero las más comunes son EDCO y VENTURE. Las de la marca EDCO tienen un espesor de 0,032mm., resultan muy blandas y manejables y se pliegan muy bien en los cantos curvos. Las cintas VENTURE son de 0,025 mm (excepto los modelos New Wave y las de plata, que son de 0,038mm de grosor) y resultan imperceptiblemente algo más duras o resistentes, buenas para principiantes.
  
Los rollos tienen diversas medidas de ancho (de 4,76 mm, de 5,16 mm, de 5,56 mm, de 6,35 mm, de 7,94 mm y de 9,52mm). Estas distintas  medidas del ancho de la cinta de cobre tienen importancia pues van en relación con varios factores. Primero, el grosor del vidrio, pues no es lo mismo encintar un vidrio de 3 mm que uno de 6 mm.  La cinta que elijamos tiene que tener el ancho suficiente para encintar no solo el canto o grosor de la pieza, sino también sobrepasarlo y doblarse por encima, en la cara superior e inferior de la pieza,  entre 1 y 2mm por cada borde. En segundo lugar, la elección de la medida del ancho de cinta de cobre también hay que tener en consideración cual es el tamaño de las piezas de vidrio que vayamos a encintar. Si encintamos con cinta ancha piezas muy pequeñas éstas pueden prácticamente desaparecer bajo la cinta y la posterior soldadura. Si, por el contrario, usamos una cinta estrecha para unas piezas de vidrio muy grandes, la soldadura posterior no tendrá la suficiente entidad como para sostener el ensamblaje. Tercero, también importa el tamaño total del diseño que pretendamos realizar, y la consecuente solidez del mismo, aunque siempre hay otros materiales y métodos de reforzar (alambres interiores, perfiles exteriores, etc.).

Además los rollos se fabrican en tres modalidades, conforme a la composición o el aspecto de su cara inferior adhesiva: así hay cinta cobre/cobre, cinta cobre/negro y cinta cobre/plata, según la cara adhesiva sea de color cobre, negra o plata.  Se utiliza siempre la cinta del color mas parecido a la patina que des. Si vas a dar patina negra, y especialmente cuando empleas un vidrio claro o transparente tienes que emplear siempre la cinta cobre/negra. Si es un espejo, puedes usar la cinta cobre/plata, que también anula la reflexión, a no ser que des pátina negra y entonces puedes emplear el cobre/negro. Para las piezas de otros vidrios puedes usar la cobre/cobre, especialmente si das una patina marrón.

Conviene con el tiempo hacerse con un rollo de cinta de cobre muy decorativa, con un borde formando ondas, que resulta muy útil cuando queremos dar algun efecto especial a la soldadura, y romper la monotonía.

Los rollos vienen en bolsas de plástico cerradas. Es importante que no tires la bolsa, una vez abierta, pues sirve para guardar en ella el rollo de cinta cuyo consumo has iniciado. Después usarla, corta el papel sobrante del adhesivo, cierra el rollo fijando el extremo final mediante un pedacito de adhesivo, e introdúcelo en su bolsa; conservas la calidad adhesiva de la cinta,  y sabrás cual es el ancho del rollo, pues tal información figura sólo en la bolsa.           

jueves, 30 de junio de 2011

LOS VIDRIOS

Los vidrios se adquieren en comercios especializados, donde podrán enseñarnos catálogos de diversas marcas de cristal, asesorarnos sobre los diferentes tipos, amén de aconsejarnos cuáles elegir, si explicitamos nuestro proyecto de trabajo.

Normalmente el cristal se vende en los mayoristas en planchas grandes que los comerciantes al por menor cortan a menor tamaño para vender al público. Siempre que compres vidrio te saldrá mas caro comprar trozos pequeños que planchas. 

Recomendamos hacerse lo antes posible con un catálogo profesional de vidrio o consultarlo online para ver las diferencias de tipos de vidrio y de precios.

Al elegir los vidrios, conforme al proyecto que tengamos en mente ejecutar, hay que tener en cuenta y manejar sin miedo cuatro criterios fundamentales, que no son excluyentes sino complementarios entre sí:

1) EL COLOR del vidrio. Es muy importante el color, pero recordad que éste no el único criterio ni tampoco el fundamental a la hora de elegir vidrio. No tengas miedo a mezclar colores y tonos, ni tampoco a mezclar vidrios de colores con incoloros, te sorprenderas realmente de los resultados.

1.a)  Vidrio incoloro: En ellos, por carecer de color, es muy importante su textura, y con ella podremos alcanzar muy diversos grados de privacidad, además de añadir elegancia y suntuosidad al proyecto. También se pueden utilizar los incoloros lisos para determinados proyectos, o bien para reforzar y dar solidez a un proyecto, rellenando con él determinados huecos de forma casi imperceptible .

1.b)  Vidrio de color. Los hay de todos los colores y gamas de color.  Es mas, el inconveniente inicial de que al principio solo compras pocos colores y trozos pequeños, puedes evitarlo si adquieres en algun momento un muestrario...


2)  LA TEXTURA del vidrio: Constituye la verdadera "personalidad" del vidrio artístico, y otorga profundidad y contraste, ya que según sea el diseño impreso o texturado (no liso pulido) de la superficie del vidrio se generan diversos grados de privacidad.

2.a) Vidrio liso. El vidrio liso o sin textura, es el transparente; el común de las ventanas. Básicamente nos sirve para iluminar y ver nítidamente los objetos. No obstante ser liso, habrá que tener en menta  la degradación lumínica conforme a la densidad del color que tenga el vidrio, oscilando desde la claridad total del vidrio incoloro liso para la transmisión de la luz a una mayor opacidad para los colores mas oscuros.

2.b)  Vidrio impreso o texturado.  El rasgo característico de todos los vidrios impresos es la textura que puede presentar en su superficie, con infinitos posibles diseños: líneas dispersas, paralelas, entrecruzadas; acanalados; tipo granito; dibujo en panal, en estrías; ondas de agua,… Hay que prestar atención al hecho de que algunos diseños de la textura impresa pueden ser direccionales, por lo que se debe prestar una especial atención a seguir la línea del dibujo, garantizando de este modo la correcta continuidad del diseño.  

Ten en cuenta que el vidrio impreso es traslúcido (no transparente) y tiene la propiedad de decorar a la par que iluminar, proporcionando cierto grado de intimidad, pero sin pérdida de transmisión luminosa. Los hay mas o menos translucidos y la degradación de la transmisión de la luz estará también directamente relacionada con la densidad del color; siendo los de colores más oscuros bastante más densos.

Las aplicaciones más habituales de los vidrios impresos son vitrales, ventanas, separadores de ambientes, lucernarios, muebles, paneles en puertas de paso y otras aplicaciones con cierto control de la visión.

 2.c)  Vidrio soplado. Las principales características del vidrio soplado (sobre todo en los de color) es que las burbujas de aire crean diferencias en la difusión de la luz, incrementándola, al incidir en su superficie. El vidrio soplado de color se usa en restauración de vidrieras en general, y puertas, ventanas en edificios históricos.

                    
3) LA OPACIDAD U OPALESCENCIA del vidrio: Hace referencia  la capacidad de retener los rayos de luz que inciden sobre él, con diversa gradación según los porcentajes de las mezclas, que a su vez los hacen más o menos translúcidos.

3.a) Los vidrios Catedral están hechos a partir de un solo color incoloro. La opacidad depende en parte del color de la hoja, pues los colores más claros permiten pasar la luz más que los colores oscuros, que tienden a evitar su paso.

3.b) Los vidrios Streaky se confeccionan añadiendo uno o varios colores a una base de vidrio incoloro. El color se mezcla con la base incolora para proporcionar los trazos de color a las hojas de vidrio. La transparencia dependerá también de los colores usados.

3.d) Los vidrios Wisspy usan una mezcla de vidrio opaco blanco y un color catedral. Algunos vidrios implican no uno sino múltiples colores catedral con blanco, y otros usan solo un color opal para alcanzar su carácter individual.

Hay diversos grados de opalescencia según las mezclas:

3.d.1) Los Wisspy opalescentes se componen de alrededor de 3/4 de vidrio catedral y sobre 1/4 de vidrio opaco blanco. El blanco opal es eliminado a mano sobre el color catedral justo antes de darle forma de hoja. En la hoja final resultante, los retazos de opal blanco se reparten dejando trazos sobre la superficie, generando diferencias en la reflexión de la luz y la profundidad.

3.d.2) Los vidrios opales translúcidos tienen una mezcla del 50% de color catedral y 50% de vidrio opaco blanco. La mayor proporción de vidrio opaco blanco reduce mas el paso de la luz e incrementa la reflexión sobre la superficie.

3.d.3) Los vidrios semitranslúcidos u opalescentes, son ante todo opales, eliminando la percepción de imágenes a través del cristal. Algunos de ellos son mezclas variadas, otros son colores sólidos opacos. A causa de su relativa opacidad, estos vidrios son extremadamente reflectantes. A la hora de reflejar la luz, natural o artificial, muestran un cautivador y brillante resplandor.

4) EL ACABADO: Hay acabados muy especiales para el vidrio que pueden ser interesantes para conseguir ciertos efectos especiales. Entre ellos destacamos el vidrio iridiscente y  el silver coat.

Finalmente decir que hay otros muchos cristales especiales, que no vamos a considerar aquí, pero que en cualquier catálogo de vidrio encontrareis. Allí te remitimos para que compruebes como ademas cada fabricante de vidrio tiene su sello personal, e imprime sus características a  sus propias colecciones.

miércoles, 29 de junio de 2011

EL LUGAR Y/O LA SUPERFICIE DE TRABAJO.


Las necesidades del lugar de trabajo dependen del trabajo técnico a realizar. En nuestro caso, trabajamos con vidrio y con líquidos que exigen observar ciertas precauciones en su manejo: hay que cortar planchas y trozos de cristal en piezas, pulir sus cantos, encintarlas con cobre, soldarlas con estaño entre sí  (conforme a plantillas y/o un molde prefabricado) y, finalmente, aplicar patinas y líquidos protectores. Precisaremos por tanto de un espacio suficiente y conveniente, dadas las especiales características de los materiales, que nos permita no solo almacenarlos sino trabajar con amplitud y comodidad, diferenciando, a ser posible, distintos espacios especializados según las tareas a ejecutar.

Más específicamente,  el lugar de trabajo donde vayamos a cortar el vidrio y/o pulirlo, exige sobre todo un suelo liso, fácil de barrer y/o de aspirar, ya que inevitablemente saltarán esquirlas y polvillo de vidrio, que puede lastimar a personas y mascotas. Una superficie especializada para el corte de vidrio puede consistir en una vieja mesa, recubierta de un trozo de alfombra, moqueta, guata de algodón, fieltro o una manta vieja. Sobre ella apoyaremos el cristal, amortiguando así las presiones ejercidas sobre las planchas, para cortar el vidrio. Para mas exigentes se venden en comercios especializados unas superficies plásticas de celdillas, que recogen muy bien el polvillo y esquirlas del vidrio.

En cambio el lugar de trabajo donde vayamos a realizar la soldadura y/o aplicar pátinas y barnices de acabado exige ante todo una muy buena ventilación, a ser posible con instalación de un extractor de humos, por evitar los gases nocivos que desprenden de los líquidos, en especial durante la combustión cuando soldamos.

Para quienes no posean taller o espacio suficiente, es aconsejable fabricarse una única superficie de trabajo de carácter polivalente y portátil, que podemos poner directamente sobre cualquier mesa para trabajar y trasladar fácilmente.


Nos bastará para ello una plancha de corcho de unos 5 mm de grosor. Sobre el corcho podremos apoyar y cortar vidrio, pegar las plantillas y verificar el encaje de las piezas vidrio…y  usarla como superficie de trabajo para encobrar, soldar, patinar y barnizar, etc.

El corcho en plancha no es costoso, y la superficie polivalente portátil  la podemos hacer con  las medidas que consideremos oportunas, y tener tantas cuantas queramos en distintas medidas.

Hay que tener en cuenta que a más amplia que sea la plancha de corcho, tendremos más superficie de trabajo, mayor comodidad para desenvolvernos en las labores, mayor protección de la mesa sobre la cual la apoyemos, y posibilidad de hacer trabajos de mayor formato. El único inconveniente de una plancha grande, es que para moverla, levantarla o almacenarla en vertical es incómoda y  al manipularla se nos puede rajar; por ello se hace conveniente reforzarla pegándole por debajo, a modo de base, un contrachapado de madera de igual medida.

Las superficies de corcho mas pequeñas son manejables y cómodas para trabajos de escaso formato, también recomendables para su transporte en  desplazamientos “con el taller a cuestas” (por ejemplo, para asistir a clases de vitral, o para hacer una reparación puntual en un domicilio). En estos casos conviene que el corcho por sus medidas pueda entrar dentro de una maleta con ruedas (tipo troley) o un carrito, de los de hacer la compra, junto al material y herramientas, que hará las veces de “taller rodante”.

Es muy importante mantener siempre limpia la superficie de trabajo, pero aún de forma especial si utilizamos la plancha polivalente de corcho.

Al terminar cualquier tarea y antes de iniciar la siguiente habrá que limpiar cuidadosamente los restos de suciedad de la superficie del corcho polivalente. En especial la limpiaremos a menudo durante su utilización para el corte de vidrio, porque si la superficie está sucia y la tocamos accidentalmente con la mano desnuda, nos cortaremos. Por ello iremos barriéndola con un cepillo o una brocha plana de pelo suave, para retirar el polvo y las esquirlas de vidrio. Asimismo es aconsejable utilizar el aspirador para limpiar la superficie de corcho, la mesa, y  el suelo alrededor.

SEGURIDAD PARA TRABAJAR EL VITRAL.


Cuando se trabaja con vidrio, la seguridad y protección personal es algo esencial pues al cortar o al pulir el cristal se producen esquirlas y polvo de vidrio, y los líquidos que manejamos son nocivos: el flux de soldadura, las patinas y barnices. Por supuesto no se debe comer, beber o fumar mientras se trabaja.

Siempre hay que usar de forma complementaria todos los diversos métodos de protección. Aun así, es importante tener siempre a mano un botiquín de curas preparado con lo fundamental: desinfectante y tiritas para los cortes, y alguna crema para quemaduras.

Sólo se logra perder el temor inicial a cortarse con el vidrio utilizando la protección adecuada, y con el progreso en la adquisición de las habilidades y correcta ejecución técnica.

Protección corporal: Bata y pañuelo. Siempre hay que vestir la bata de trabajo, por supuesto de manga larga, para mejor protección de la ropa de calle y, por tanto, del cuerpo. Es de obligado uso especialmente al cortar o pulir vidrio; también a la hora de soldar, para evitar quemarnos, y/o siempre que manejemos líquidos agresivos. También es importante recogernos y tapar el cabello con un pañuelo, para evitar que lleguen al cuero cabelludo las esquirlas o el polvo de vidrio. Sobra decir que después de su uso, tanto la bata como el pañuelo han de sacudirse y limpiarse para eliminar cualquier resto de vidrio.





Protección ocular: Gafas. La necesidad de protección ocular contra las esquirlas y el polvo de vidrio, que inevitablemente se producen durante el corte y pulido del vidrio, hace obligatorio el uso de gafas de seguridad con la finalidad de evitar los accidentes oculares. Si usas gafas graduadas y equivocadamente piensas que ya estas protegido, las esquirlas y el polvo de vidrio rayarán tus lentes: Es mejor ponerse encima las gafas de seguridad. Tienes que probar los distintos modelos que existen y buscar comodidad, pues las llevarás puestas tantas horas como pases cortando, puliendo o soldando. Resultan mas cómodas las gafas de seguridad abiertas, con patilla, pues las del modelo cerrado con cinta elástica de goma, cierran directamente sobre la cara.
 

Protección de vías respiratorias: Mascarilla y extractores. La protección de las vías respiratorias exige el uso de mascarillas, para no tragar el polvillo y esquirlas de vidrio y evitar la inhalación de gases de liquidos nocivos. No obstante, lo ideal es poder instalar un extractor de humos y realizar dichas tareas en el lugar preparado ad hoc..


Protección de manos y dedos: Guantes, protectores y pinzas. Los guantes son los protectores esenciales para evitar cortes y para evitar que la piel entre en contacto directo con los líquidos de soldar, las patinas y los barnices y aconsejo proveerse de absolutamente todos los modelos. Además conviene tener siempre a mano un botiquín con los remedios básicos para hacernos una cura rápida.

Los guantes de seguridad hay que usarlos siempre que vayamos a cortar y abrir las planchas de vidrio; también cuando vayamos a pulir los bordes cortantes de las piezas de vidrio, pues para sujetar los trozos de vidrio con los dedos y deslizarlos contra la muela de pulir hay que ejercer una ligera presión. Resultan especialmente interesantes los guantes de seguridad de lona por el anverso y látex por el reverso, ya que nos permiten el movimiento de la mano y la flexibilidad de los dedos.
               
     
       No obstante, para determinados trabajos de pulir se pueden utilizar unos simples dedales de caucho que cubren sólo la punta de los dedos. Recomiendo tener al menos cuatro (dos para pulgares y dos para índices).
                                                                    
        Hay también a la venta en comercio especializado unos anillos protectores del dedo pulgar que te permiten ejercer presión sin que te cortes con el canto de la pieza de vidrio.
  

        Para las piezas muy pequeñas de vidrio, de por sí ya difíciles de agarrar con los dedos, existen unas pinzas de pulir que nos permiten sujetarlas.


Durante la soldadura también es muy importante el uso de guantes de seguridad, evitándonos alguna quemadura o la salpicadura del estaño, o el contacto de la piel con el agresivo líquido de soldar.

También es importante el uso de guantes cuando vayamos a dar la patina negra y/o el barniz final, aunque para ello nos bastarán unos simples guantes de látex, o de los plásticos de fregar los platos.

Finalmente, para mayor garantía al manejar las planchas grandes de vidrio, conviene usar una ventosa de goma. Bastará con la mas sencilla, pues las planchas que manejamos no suelen pesar mucho.
                                                      





miércoles, 22 de junio de 2011

Flores para macetas



He aquí unas flores "siemprevivas" para alegrar jardineras o macetas,
y
el jardín o las ventanas en general.


Para hacerlas se han utilizado una perla grande, para el centro,
 y
ocho azules mas pequeñas, para los pétalos.

viernes, 17 de junio de 2011

Pantalla sencilla para lámpara de pié.



Hemos confeccionado una pequeña pantalla de cuatro paneles, cada uno de una sola pieza de vidrio, para completar una lámpara de pié.


Como se puede apreciar en la foto abajo, hemos utilizado una lira que se ajusta al mismo casquillo de la bombilla.
Ello no representa problema alguno de estabilidad,
por el pequeño tamaño de la pantalla,
la perfecta simetria de las cuatro unicas piezas de vidrio,
la consiguiente distribución equilibrada del peso, y
por la amplitud de la base de la lampara.



       Optamos por un vidrio decorativo y por una cinta de cobre con ondas, para complementar la extrema sencillez del  diseño.




Y elegimos el color blanco con la finalidad de que la lámpara alumbrara bién.






lunes, 21 de marzo de 2011

Panel para la puerta de un reloj




A éste reloj de pared que ya veís terminado, en su día le faltaba el vidrio de la puerta de la caja, y se le confeccionó a la medida un panel, con la finalidad de que la caja (sin péndulo) sirviera para colgar llaves.


También presentaba algún deterioro en la madera, que se remedió con pasta de madera y un encerado final.


Se optó por un dibujo con motivos florales, adaptado a las medidas y colores que tenía sobrantes de otros trabajos.



Tras cortar las piezas de cristal de la composición, pulirlas y encintarlas de cobre, con los pétalos formé las composiciones, que veis ya fijadas con soldadura de estaño.





Terminado el panel, se cortó el semicirculo de la parte superior,
en cristal transparente.
Finalmente el panel se reforzó en los laterales y su base mediante un perfil de latón de 3 mm en forma de "U", y  se estañeó y patinó en negro.  

 Mediante unas pestañas soldadas, para su correcta sujección, el panel quedó fijado a la puerta de la caja.


Por último, el liston de madera deteriorado se ha cubierto con una pieza a juego.  Lustrada la madera, el reloj queda listo para colgarse.